La comprensión lectora es la capacidad de entender lo que se lee, tanto en referencia al significado de las palabras que forman un texto como con respecto a la comprensión global en un escrito. La lectura comprensiva tiene por objeto la interpretación y comprensión critica del texto, es decir en ella el lector no es un ente pasivo, sino activo en el proceso de la lectura, es decir que descodifica el mensaje, lo interroga, lo analiza, lo critica, entre otras cosas.
Se pueden realizar muchísimas actividades para trabajar esta competencia, citaremos algunos ejemplos:
- Pedir al alumnado que busque un dato concreto en un texto, como fechas, autores, palabras clave…
- IMPORTANTE: enseñarles que busquen en el diccionario palabras que desconocen para que puedan comprender el conjunto del texto de manera global.
- Que el alumnado lea un texto o unos párrafos cortitos y sean capaces de expresarlo oralmente al resto de compañeros y compañeras, de una manera muy escueta y resumida.
- Que aprendan diferencia la idea central, de las secundarias y menos relevantes.
- Comentarles que sean capaces de resumir con sus palabras, redacciones escritas por sus compañeros y compañeras y leídas en voz alta.
- Utilizar textos con las palabras entrecortadas a mitad y que ellos sean capaces de leerlo y una manera global completando visualmente la grafía a medida que leen.
- Trabajar primeramente con la elaboración de esquemas, desde lo más general a lo más concreto. Seguidamente, enseñarles a realizar mapas conceptuales que tanto favorecen a la comprensión y el estudio de las áreas.
- Enseñarles a utilizar diferentes colores para detectar las ideas principales de las secundarias, pudiendo así, organizar el texto de una manera jerárquica, en cuanto a los contenidos del mismo.
- Motivar al alumnado con lecturas que les identifiquen, por sus intereses, hobbies, etc…
Además, de una lectura eficiente se deriva una escritura eficiente.



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